Aprende cómo hacer velas con este blog. Podrás hacer velas decorativas, velas aromáticas, velas flotantes….
Tutorial para hacer velsas verde en casa y su significado al prenderlas

Las velas verdes representan, por excelencia, el color de la naturaleza. Se relaciona con la estabilidad y la resistencia y la salud perfecta. Proviene de la unión armónica entre el azul del cielo y el amarillo solar. Las velas verdes representan el color de la esperanza, fertilidad, exuberancia, prosperidad y frescura. 

En la tradición cristiana es el color de la esperanza, la prosperidad y la salud. Para los budistas es el color de la vida. En la medicina tradicional china está relacionado con el hígado, con la amabilidad y en su contra la ira y con la expansión y el crecimiento.

Cuando la salud se pierde de forma leve o grave, la vida al completo se nos trastoca, nos paraliza y asusta. La percibimos como una desgracia, un castigo, la mala suerte…y deseamos recuperarla cuanto antes y a ser posible, no pasar por ello. Pero ¿Y si te dijeran que la enfermedad es un proceso de aprendizaje? ¿Que tu cuerpo te está hablando y dependiendo de qué parte manifiesta la enfermedad te revela qué parte de tu vida debes sanar y mejorar?¿Qué tú puedes mejorar tu salud sabiendo cómo pedirle al universo y cambiando tu forma de pensar y ver el mundo?

Somos vibración y energía. A través del ritual de las velas verdes, aumentamos nuestra vibración. Recuerda que somos seres espirituales en cuerpos humanos. A través de las llamas de las velas verdes, sintonizarnos con el universo que todo lo da y que todo lo posee. Cada pensamiento es una vibración, ese pensamiento genera una emoción y esa emoción genera a su vez, una respuesta y forma de interactuar con el mundo.

A través de diferentes herramientas espirituales, como este ritual con las velas verdes para la salud unido a la oración, podemos trasformar nuestra vida a nivel interno y externo. Tenemos la posibilidad de armonizar nuestro cuerpo y nuestra mente con el universo.

Los rituales con velas verdes contienen ingredientes claves para facilitar esa conexión entre la fuerza universal y nuestro ser interno.

 

Ritual con las velas verdes para la salud: Materiales

  • Vela verde para la salud (Si vas a hacer todo el tratamiento puedes tener preparadas más velas verdes para la salud que irás utilizando según se consuman)
  • Esencia aromática de rosa, menta verde, tomillo, mimosa, lavanda o clavo. (Los aromas agradables atraen a los seres de luz y a ti te trasmiten paz y recogimiento. Es la mejor forma de aumentar la vibración y crear un ambiente donde se sientan acogidos. Cuidar los detalles internos y externos, facilita tu conexión con estos ángeles que vienen cuando los llamas a allanar tu camino e interceder en tus peticiones).
  • Cerillas
  • Portavelas
  • Flores blancas naturales también podrían servir flores secas.
  • Incienso con inciensario para sujetarlo
  • Aceite esencial de la salud para ungir y bendecir la vela (clavel, camomila, clavo, enebro, lavanda, limón, mimosa, neroli, palmarosa, baya de pimienta, pino, rosa, Otto, sándalo, menta verde y tomillo).
  • Imagen sagrada (Virgen, Buda, cruz, Diosa hindú…)
  • Un cuarzo verde o cuarzo blanco.
  • Una bandejita para quemar la carta de lo que queramos que desaparezca en nuestra vida.
  • Apagavelas
  • Una plantita o maceta con tierra para plantar semillas.
  • Folios y lápiz.

Pincha aquí y accede al vídeo directamente en youtube

Como hacer velas verdes para la salud

  1. Pesaremos 84 gr de cera GV-20 y 36 gr de estearina para velas en una sopera apta para el fuego. Lo llevaremos a fundir a fuego lento
  2. Colocaremos la mecha en el molde y lo sujetamos con gomas para que no salga la cera caliente.
  3. Una vez líquida la cera le añadiremos colorante y removemos para dispersar bien el color.
  4. Llenamos el molde con la cera ya verde y dejamos enfriar durante dos horas. Pasado el tiempo desmoldamos la vela con cuidado.

Ya tenemos lista la vela verde para poder ser utilizada.

Materiales que necesitarás para hacer la vela verde

Visualizaciones para preparar el ritual de las velas verdes para la salud:

El rayo verde es por excelencia el rayo medicinal y de la curación, cuando invocamos este rayo utilizando las velas verdes, las fuerzas de la medicina sagrada y etérica se activan y tu cuerpo entra en contacto con la verdad universal.

Las velas verdes son, entre otros, el instrumento de conexión con la fuente universal de la salud y la sanación.

El jueves es el día de influencia de este rayo. Es el quinto rayo de los siete que existen.

A través de la llama de la vela conectamos con el Arcángel Rafael, la Virgen María y todo el séquito de seres de luz que los acompañan. Para los que no sois creyentes, conectamos con la energía de la naturaleza y la creación.  Inclúyelos en la visualización abrazándote, ayudándote a aplicar la llama verde o incluso, si así lo sientes, extrayendo la enfermedad y devolviendo la salud a aquellas partes que lo necesiten.

La llama verde de la verdad, curación, consagración y concentración.

Para facilitar esta conexión, seguidamente te indicamos una meditación enfocada a contactar y entrar en tu ser interno.

Meditación de la sonrisa interior

Antes de comenzar la meditación, pulverizaremos el ambiente con la esencia escogida.

Después unge la vela con el aceite esencial escogido desde el pávilo hacia abajo. Unge a su vez el cuarzo verde o cuarzo blanco . Enciende la vela y el incienso encendemos con la cerilla, nunca con mechero. No soples la cerilla ni la vela, para apagarla, utiliza con los dedos o con la campanilla. Nunca se soplan las llamas destinadas a trabajos espirituales.

En el siguiente ejercicio, contactaremos con nuestros órganos internos, los iremos visualizando uno a uno con el fin de percibir su estado e irradiarles la luz sanadora del rayo verde. Posteriormente, a esta meditación, estaremos preparados para realizar el ritual de la vela de la salud.

Ayuda a la visualización si buscáis fotos de cada órgano para haceros una idea exacta de su textura, color…

Sólo para los más curiosos, saber las utilidades de cada órgano proporciona una mayor eficacia al ejercicio.

Si sabes dónde está tu afección, puedes trabajar más tiempo con ese órgano, pero no excluyas, por lo menos en las primeras meditaciones, al resto de los órganos. Somos un todo y si uno falla todos los demás se resienten.

Siéntate frente a tu altar en las postura de meditación que más cómoda te resulte y toma la piedra en tus manos o pegada a tu cuerpo

Entra en el silencio, cierra los ojos y enfoca tu mirada en el entrecejo, la punta de la lengua detrás de los incisivos superiores en el velo del paladar, mandíbula suelta y un poco retraída hacia el pecho y la columna recta.

Inspira y espira profundamente tres veces, deja que la calma entre y suelta las tensiones superficiales.

Imagina que una luz verde resplandeciente, como la de una llama, está en la parte superior de tu cabeza. Mientras, invoca la presencia del arcángel Rafael y la virgen María. Siente su presencia amorosa y su poder. Si no eres creyente, invoca la energía universal concentrada en esa luz. (Puede ocurrir que durante la meditación, el color de la llama cambie, no fuerces, deja que la llama tome la forma o el color que sea necesario, yo te doy una orientación, déjate sentir y mantente a la escucha).

Deja que esta llama te penetre y descienda suavemente por tu cabeza, siente el pelo, la piel del cuero cabelludo, el cráneo hasta llegar al cerebro. Visualiza cada hemisferio, cada surco, cada vena y desde lo más profundo de tu ser esboza una sonrisa y envíales todo tu amor y agradecimiento mientras el rayo verde lo va envolviendo, primero un hemisferio y luego el otro. Observa detenidamente en qué estado se encuentra. Si ves zonas que no parezcan saludables enfoca tu sonrisa a esa parte y deja que la luz del rayo verde la penetre hasta que tú sientas que es suficiente.

Puedes hacer este ejercicio todo lo minucioso que desees. Puedes visionar los huesos craneales, las venas, las células…pero con visionar el órgano es suficiente.

Si has padecido ictus, tienes dolores de cabeza u otras dolencias, envía tu sonrisa agradecida y luz a las zonas afectadas.

Permanece en la escucha, a veces nuestros órganos nos hablan y dan información vital. Aprovecha este ejercicio para comunicarte con tu órgano y preguntarle lo que necesites saber. La duración del ejercicio depende de ti, te aconsejo un mínimo de 10 min.

Si te presenta mucha dificultad ir parte por parte, pasa del cerebro a los pulmones, corazón… Hasta que hayas hecho el recorrido completo por todos tus órganos y la llama verde haya penetrado  con su energía cada uno de ellos. No tengas prisa y que tu intuición guíe en el tiempo empleado individualmente.

Lo ideal sería hacerlo todos los días hasta que comiences a sentir la mejoría, sobre todo si tu salud está pasando por un bache. Si no tienes mucho tiempo, haz la visualización directamente sobre la zona más necesitada.

Este ejercicio no excluye ningún tratamiento farmacológico que estés tomando. Consulta siempre a tu especialista antes de introducir cambios. Estas visualizaciones son compatibles al 100% con cualquier medicina tradicional o cirujía.

Cuando termines la meditación recuerda dar las gracias de esta manera.

“Segundo a segundo, minuto a minuto, hora a hora, día a día, me siento mejor, mejor y mejor”.

“Gracias, gracias, gracias”.

Memoriza esta frase como tu mantra y repítela tantas veces como desees, por ejemplo cada vez que te pregunten ¿Cómo estás? O cuando el dolor u otro síntoma desagradable aparezcan. Hazla tuya deja que tu subconsciente la integre y pase a formar parte de tu realidad.

Ritual de las velas verdes de la salud:

Una vez terminada la meditación

Escribimos en nuestro papel nuestras dolencias, todo aquello que nos limita físicamente.

También escribimos aquellas situaciones personales que nos causan malestar y sentimos que puedan estar relacionadas con nuestro estado de salud. Simplemente describe, sin calificativos, tus dolencias y situaciones que las pueden estar creando.

Pon mucho amor a todo lo que escribes aunque sensorialmente te resulte doloroso o desagradable.

Utiliza la cantidad de folios que necesites, no hay límite.

Cuando hayas volcado todo ese padecimiento en los folios, dóblalos por separado en cuatro y disponte a quemarlos de uno en uno mientras dices:

“Bendigo el bien en esta situación y quiero verlo. Gracias Padre porque siempre me escuchas”

Si no eres creyente, sustituye Padre por “energía universal”

Guarda las cenizas para enterrarlas después en las macetas y dejar que la tierra trasmute toda ese dolor y negatividad.

Seguidamente escribe en otro folio todo aquello que quieres atraer a tu vida.

Dóblalo en cuatro partes mientras recitas las oraciones.

Oraciones del ritual de las velas verdes para la salud: (Recítalas en alto y con voz firme)

“Niego la apariencia de toda afección física. No la acepto ni para mí, ni para nadie.

La única verdad radica en el espíritu y todo lo inferior se amolda a mi palabra al yo reconocer La Verdad.

En nombre de Jesucristo que nos autorizó, decreto que yo y todos somos vida.

La vida es salud, fuerza y alegría.

Gracias Padre que me has oído”.

 

Oración del ritual de las velas verdes para no creyentes:

“Hoy es otro precioso día sobre la Tierra y vamos a vivirlo con alegría.

No importa lo que haya pensado de mí en el pasado.

Hoy es un nuevo día.

En este nuevo momento, comienzo a verme de forma más compasiva.

Las críticas y los juicios se desvanecen, y a medida que desaparecen me hago más libre para apreciar todo lo que soy.

Pienso como si mi vida dependiera de ello, porque sé que es así.

La puerta se abre al amor, al amor por mí.

Ésta es la senda de la curación.

Vivo este día de tal modo que desee recordarlo mañana.

Hoy comienzo mi viaje de curación.

Somos uno con el poder que nos ha creado.

Estamos seguros y a salvo, y todo está bien en nuestro mundo.

Así Es. Gracias Amado Universo.”

Ahora ya puedes dejar tu carta debajo de la vela hasta que esta termine de consumirse y luego guardarla en una cajita de madera en el altar hasta que sientas que ha cumplido su misión.

Realiza este *tratamiento metafísico recitando estas oraciones 3 veces al día, durante 3, 7, 9 o 21 días seguidos. La cantidad de días depende de tu necesidad o gravedad.

Es opcional, pero para potenciar la petición, puedes mantener una vela verde encendida en el altar durante todo el tratamiento. Enciende la siguiente vela verde con la llama de la anterior antes de que se consuma del todo.

* La palabra “tratamiento” es un vocablo técnico que usamos para identificar la oración que está orientada a la superación de una dificultad específica y práctica. No tiene nada que ver con los tratamientos médicos que su especialista pueda recetarle.

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