Aprende cómo hacer velas con este blog. Podrás hacer velas decorativas, velas aromáticas, velas flotantes….
Vela hechizo de Amor.

Como hacer un hechizo de Amor con Velas

La gran pregunta es.. ¿Estamos preparados para los cambios que llegarán al abrir esa puerta?  Los materiales necesarios para hacer nuestro hechizo de amor son los siguientes:

  • Vela de la pareja entrelazada y Cerillas para encerderla.

  • Incienso.

  • Platito para posar la vela o cilindro de cristal para mayor seguridad.

  • Aceite esencial angelical del amor para bendecirla (canela, clavo, coriandrio, jazmín, flor de tila, mimosa, mirto, naranja, palmarosa, rosa, vainilla y milenrama).

  • Flores naturales (también podrían servir secas).

  • Imagen sagrada (Virgen, Buda, cruz, Diosa hindú…)

  • Campanilla para apagar la vela.

  • Una bandejita para quemar la carta de lo que queramos que desaparezca en nuestra vida.

  • Una plantita o maceta con tierra para plantar semillas.

  • 2 Folios, papel y lápiz.

Hechizos de amor efectivos

ABRIMOS EL CORAZÓN PARA EL HECHIZO DEL AMOR CON LA VELA ROSA

Una vez hayamos soltado las tensiones y tomado consciencia de nuestro cuerpo, activaremos la conexión con nuestro corazón. Previo a encender la vela rosa del amor incondicional, invocaremos la presencia del arcángel Chamuel,  arcángel de la llama rosa del amor divino y de la adoración. Pondremos en sus manos todas nuestras peticiones y nos dispondremos a encender la vela y el incienso (siempre con cerillas.) Escoge uno de los aceites esenciales para hechizos de amor (canela, clavo, coriandrio, jazmín, flor de tila, mimosa, mirto, naranja, palmarosa, rosa, vainilla y milenrama) y bendice la vela haciendo la señal de la cruz  diciendo:

<<En el nombre del Padre, del Hijo y del espíritu Santo>>

Pon unas gotas del mismo aceite en tus palmas. Apoya tus manos sobre las piernas  abiertas hacia arriba e Imagina que en cada palma tienes una delicada flor de color rojo o rosa, escoge la flor que más te guste o la primera que te venga a la mente. Observa como de esas flores salen unos finos tallos de color rosa vivo que penetran por tu mano y siguiendo tu torrente sanguíneo se ramifican y elongan hasta llegar a tu corazón donde se insertan y arraigan conectándose con él. Un mismo latido, un único ser.

Visiona tu corazón recibiendo esta conexión con cada latido, con cada respiración. Observa cómo se encuentra, ¿vibrante?, ¿luminoso?, ¿sano y alegre?, ¿cuál es su color? O por el contrario ¿ha perdido su brillo y vigor? Déjate sentir, tómate tu tiempo para visionarlo y sentirlo, no intentes cambiar lo que ves ni entres en juicios de valor, tan sólo siente lo que ocurre en el momento presente y acepta.

Centra tu atención ahora en las flores de las palmas y en la respiración. En cada inspiración tus manos se cierran ligeramente, de forma delicada para no dañar las flores que hay en ellas y con cada expiración abre las  manos dejando que tomen energía luminosa de color rosa procedente del cielo.

Con cada inspiración esa energía tomada a través de las flores asciende a nuestro corazón nutriéndolo y en cada expiración nuestro corazón les enviará la energía que ya no necesita, las energías negativas, los dolores, las  tristezas que lo hieren, el rencor, el miedo…y en ese intercambio de energías vamos limpiando y sanando. Respira de forma natural, intentando tomar aire hasta el abdomen, sin bloquearlo a la altura del diafragma y déjate sentir en ese vaivén,  mecido por los latidos y el influjo de la energía del rayo rosa, dando las gracias por tener un corazón y reconociendo su valor. Mira tu corazón y sonríele sintiendo una profunda gratitud por su existencia que hace posible la tuya. Recuerda un momento de tu vida donde te hayas sentido amado y deja que te inunde esa sensación.

Permanece así entre 5 min hasta 50 min, depende de tu necesidad y costumbre de meditar.

Hechizos de amor fáciles

ESCRIBIMOS LA CARTA CON LO QUE YA NO NECESITAMOS EN NUESTRA VIDA.

Escribe todo aquello que te hiere, los sentimientos que te han estado limitando y paralizando. Termina dando las gracias por todo ello y dejándolo libre. Libéralo a través del fuego y no vuelvas a nombrarlo. Quema la carta y deposita las cenizas en una maceta con una planta que te agrade o entiérrala en tierra y planta algunas semillas o una flor.

ESCRIBIMOS LA CARTA CON NUESTRAS PETICIONES.

Pedir para atraer cualquier tipo de amor a la vida, relaciones plenas y felices, la pareja del alma o pedir aprender a amarnos y aceptarnos. Pide lo que quieras, Dios, la fuente, la vida, la energía cósmica, da igual el nombre o tus creencias, está deseando darte todo lo que le pidas, como ser y por el hecho de existir tienes derecho a tenerlo todo en esta vida, prosperidad, amor, salud…Así que pide sin miedo y sin omitir detalles, pide a lo grande, Dios, la energía divina, no sabe de carencias ni límites ya que lo contiene todo.

Sé generoso contigo mismo y pide desde la visión de que ya está en tu vida, no pidas diciendo <<Sé que es muy difícil porque soy muy feo o muy gordo o no tengo dinero…  (u otras limitaciones que se te ocurran) pero a ver si me puedes ayudar>> El universo interpreta tu llamada como una reafirmación de tus carencias o lo que tú crees que son limitaciones, por ello pide dando gracias porque la mujer/hombre de tus sueños, ya está en tu vida, que estás rodeado de amor y felicidad. Visiónate feliz, siendo abrazado, amado y deja que las emociones afloren. Permítete soñar y recuerda tus peticiones cada mañana al despertarte y antes de acostarte. Léelo una vez al día y cada vez que pienses en tus peticiones, da las gracias porque ya están llegando a ti. El universo se confabula con tu corazón para obedecer tus deseos. El pensamiento crea tu realidad así que vigila tus pensamientos, que las dudas o los miedos no le quiten poder. Comenta lo menos posible con los demás el ritual y mucho menos tus peticiones, es algo íntimo entre la energía divina y tú, protege esta energía. Deja la impaciencia a un lado, sin tiempos marcados por tí, deja que la energía actúe y confía. Acaba tu petición utilizando siempre la siguiente fórmula:

<<Que esto venga a mí para el bien de todos los seres , de acuerdo con la voluntad divina, bajo la Gracia y de manera perfecta . Gracias, gracias, gracias porque ya he sido escuchado>>

La plegamos en cuatro una vez terminada y la ponemos debajo de la vela o de la figura sagrada que preside el altar. Deja que la vela se consuma. Si la vela no está muy protegida o te sientes inseguro dejándola prendida, puedes apagarla cuando te vayas de casa y volverla a encender cuando regresas. Para apagar la vela utiliza siempre la campanita, nunca soples la mecha. Pide que el humo que se forma al apagarla sirva de conexión entre tus deseos en el plano material y el plano etérico. Cuando se vaya cumpliendo nuestra lista, podemos ir tachando aquellos deseos realizados. 

La gran pregunta es ¿estamos preparados para los cambios que llegarán al abrir esa puerta?  Que todo os sea propicio.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *